lunes, 31 de mayo de 2010

MEDIO AMBIENTE-CAMBIO CLIMATICO

ES EL SISTEMA,NO EL CLIMA.

Acuerdo de los Pueblos cierra cumbre climática de Bolivia: Es necesario cambiar el sistema, no el clima. El documento final plantea, entre sus objetivos que la batalla contra el calentamiento global no solamente pasa por urgentes regulaciones de la producción y del consumo, sino también por una dura batalla contra los paradigmas y patrones de conocimiento hegemónico. Fuente: Ministerio de Comunicación e Información de VenezuelaCochabamba, Bolivia - 23/04/2010. La reducción global de emisiones de gases de efecto invernadero en 50 por ciento hasta el 2020, es una de las demandas principales de la Conferencia Mundial de Pueblos sobre el Cambio Climático que culminó este jueves en Cochabamba, Bolivia (ver al pie el documento Acuerdo de los Pueblos).En las mesas de trabajo se debatió el tema del Protocolo de Kioto. Además, pidió la nulidad de la Cumbre de Copenhague y determinó que, de manera conjunta, todos los países trabajen en la disminución de los gases de efecto invernadero.190 países ratificaron el Protocolo de Kioto al que, sin embargo, no se adscribieron grandes potencias contaminantes, como Estados Unidos y China.En el Acuerdo de los Pueblos se pide bajar la emisión de gases en 40% hasta el 2020, para que el nivel de temperatura baje en 2 grados centígrados, y así se eviten desastres naturales a escala global.Estados Unidos no suscribió el acuerdo argumentando que la disminución de emisiones de dióxido de carbono afectaría a su economía.Con la propuesta de la Conferencia de Cochabamba, de bajar la emisión de gases en un 50%, se busca que la temperatura promedio en el mundo suba en sólo 1,5 grados centígrados, explicó el embajador de Bolivia ante la ONU, Pablo Solón.En diciembre pasado, durante la Cumbre de Copenhague, no se logró definir el camino para establecer un acuerdo vinculante, para que los países industrializados redujeran sus emisiones de gases de efecto invernadero y las naciones emergentes contengan el ritmo de producción de éstos. La reunión fue considerada un fracaso por especialistas, gobiernos y medios de comunicación.Otro de los principales puntos que incluidos en el documento final de Tiquipaya, es la ratificación de que el sistema capitalista es el principal causante del cambio climático que atraviesa el mundo.Al respecto, el Presidente venezolano ha expresado su posición, asegurando que es necesario cambiar el sistema, no el clima.El acuerdo final de este encuentro sobre el cambio climático será llevado a la Cumbre de Cancún, México.Algunas de las conclusiones logradas son las siguientes:Respaldo al Protocolo de Kioto: La Cumbre Climática de los Pueblos da su respaldo al Protocolo de Kioto y exige que los países lo cumplan.Se concluyó que la batalla contra el calentamiento global no solamente pasa por urgentes regulaciones de la producción y del consumo, sino también por una dura batalla contra los paradigmas y patrones de conocimiento hegemónico.Para lograr una armonía con la naturaleza se requiere que los gobiernos demuestren capacidad política y transformadora, donde se rijan con pensamiento de vida y también se puedan eliminar las prácticas depredadoras.Valorizar y recuperar las agriculturas locales campesinas e indígenas y los conocimientos ancestrales de producción y recolección de alimentos.Se estableció en cuatro artículos que la Madre Tierra es un ser vivo. Así como los seres humanos tienen derechos, ella los tiene, a ser respetada, a la continuación de sus ciclos vitales libre de las alteraciones humanas, y a mantener su identidad.Se expresó el rechazo ante la moción de adaptación al cambio climático entendida como la resignación ante los impactos. Los países desarrollados deben adaptar sus estilos de vida y de consumo mitigando su impacto a la Madre Tierra.En cuanto a la deuda ecológica de los países desarrollados, se determinó que constituye una obligación en respuesta a la responsabilidad histórica de los países desarrollados. Estos deben comprometer al menos el 6% del Producto Interno Bruto al año para enfrentar el cambio climático; no debe ser reembolsable.Para atender el daño causado por el cambio climático, debemos implementar tecnologías sociales y sanas en cada país, en cada sector y en cada lugar, para ayudarnos a vivir bien y en armonía con la Madre Tierra.También se acordó la constitución de redes entre los pueblos del mundo que tengan capacidad de acción para fortalecer las acciones a determinar en Cancún, México, y con posterioridad obtener el poder de decisión y acción para realizar cambios.
ACUERDO DE LOS PUEBLOS
Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra22 de Abril Cochabamba, BoliviaHoy, nuestra Madre Tierra está herida y el futuro de la humanidad está en peligro.De incrementarse el calentamiento global en más de 2º C, a lo que nos conduciría el llamado "Entendimiento de Copenhague" existe el 50% de probabilidades de que los daños provocados a nuestra Madre Tierra sean totalmente irreversibles. Entre un 20% y un 30% de las especies estaría en peligro de desaparecer. Grandes extensiones de bosques serían afectadas, las sequías e inundaciones afectarían diferentes regiones del planeta, se extenderían los desiertos y se agravaría el derretimiento de los polos y los glaciares en los Andes y los Himalayas. Muchos Estados insulares desaparecerían y el África sufriría un incremento de la temperatura de más de 3º C. Así mismo, se reduciría la producción de alimentos en el mundo con efectos catastróficos para la supervivencia de los habitantes de vastas regiones del planeta, y se incrementaría de forma dramática el número de hambrientos en el mundo, que ya sobrepasa la cifra de 1.020 millones de personas.Las corporaciones y los gobiernos de los países denominados "más desarrollados", en complicidad con un segmento de la comunidad científica, nos ponen a discutir el cambio climático como un problema reducido a la elevación de la temperatura sin cuestionar la causa que es el sistema capitalista.Confrontamos la crisis terminal del modelo civilizatorio patriarcal basado en el sometimiento y destrucción de seres humanos y naturaleza que se aceleró con la revolución industrial.El sistema capitalista nos ha impuesto una lógica de competencia, progreso y crecimiento ilimitado. Este régimen de producción y consumo busca la ganancia sin límites, separando al ser humano de la naturaleza, estableciendo una lógica de dominación sobre ésta, convirtiendo todo en mercancía: el agua, la tierra, el genoma humano, las culturas ancestrales, la biodiversidad, la justicia, la ética, los derechos de los pueblos, la muerte y la vida misma.Bajo el capitalismo, la Madre Tierra se convierte en fuente sólo de materias primas y los seres humanos en medios de producción y consumidores, en personas que valen por lo que tienen y no por lo que son.El capitalismo requiere una potente industria militar para su proceso de acumulación y el control de territorios y recursos naturales, reprimiendo la resistencia de los pueblos. Se trata de un sistema imperialista de colonización del planeta.La humanidad está frente a una gran disyuntiva: continuar por el camino del capitalismo, la depredación y la muerte, o emprender el camino de la armonía con la naturaleza y el respeto a la vida.Requerimos forjar un nuevo sistema que restablezca la armonía con la naturaleza y entre los seres humanos. Sólo puede haber equilibrio con la naturaleza si hay equidad entre los seres humanos.Planteamos a los pueblos del mundo la recuperación, revalorización y fortalecimiento de los conocimientos, sabidurías y prácticas ancestrales de los Pueblos Indígenas, afirmados en la vivencia y propuesta de "Vivir Bien", reconociendo a la Madre Tierra como un ser vivo, con el cual tenemos una relación indivisible, interdependiente, complementaria y espiritual.Para enfrentar el cambio climático debemos reconocer a la Madre Tierra como la fuente de la vida y forjar un nuevo sistema basado en los principios de:* armonía y equilibrio entre todos y con todo* complementariedad, solidaridad, y equidad* bienestar colectivo y satisfacción de las necesidades fundamentales de todos en armonía con la Madre Tierra* respeto a los Derechos de la Madre Tierra y a los Derechos Humanos* reconocimiento del ser humano por lo que es y no por lo que tiene* eliminación de toda forma de colonialismo, imperialismo e intervencionismo* paz entre los pueblos y con la Madre Tierra.El modelo que propugnamos no es de desarrollo destructivo ni ilimitado. Los países necesitan producir bienes y servicios para satisfacer las necesidades fundamentales de su población, pero de ninguna manera pueden continuar por este camino de desarrollo en el cual los países más ricos tienen una huella ecológica 5 veces más grande de lo que el planeta es capaz de soportar. En la actualidad ya se ha excedido en más de un 30% la capacidad del planeta para regenerarse. A este ritmo de sobreexplotación de nuestra Madre Tierra se necesitarían 2 planetas para el 2030.En un sistema interdependiente del cual los seres humanos somos uno de sus componentes no es posible reconocer derechos solamente a la parte humana sin provocar un desequilibrio en todo el sistema. Para garantizar los derechos humanos y restablecer la armonía con la naturaleza es necesario reconocer y aplicar efectivamente los derechos de la Madre Tierra.Para ello proponemos el proyecto adjunto de Declaración Universal de Derechos de la Madre Tierra en el cual se consignan:* Derecho a la vida y a existir;* Derecho a ser respetada;* Derecho a la continuación de sus ciclos y procesos vitales libre de alteraciones humanas;* Derecho a mantener su identidad e integridad como seres diferenciados, auto-regulados e interrelacionados;* Derecho al agua como fuente de vida;* Derecho al aire limpio;* Derecho a la salud integral;* Derecho a estar libre de la contaminación y polución, de desechos tóxicos y radioactivos;* Derecho a no ser alterada genéticamente y modificada en su estructura amenazando su integridad o funcionamiento vital y saludable.* Derecho a una restauración plena y pronta por las violaciones a los derechos reconocidos en esta Declaración causados por las actividades humanas.La visión compartida es estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero para hacer efectivo el Artículo 2 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático que determina "la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que impida interferencias antropogénicas peligrosas para el sistema climático". Nuestra visión es, sobre la base del principio de las responsabilidades históricas comunes pero diferenciadas, exigir que los países desarrollados se comprometan con metas cuantificadas de reducción de emisiones que permitan retornar las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a 300 ppm y así, limitar el incremento de la temperatura media global a un nivel máximo de 1°C.Enfatizando la necesidad de acción urgente para lograr esta visión, y con el apoyo de los pueblos, movimientos y países, los países desarrollados deberán comprometerse con metas ambiciosas de reducción de emisiones que permitan alcanzar objetivos a corto plazo, manteniendo nuestra visión a favor del equilibrio del sistema climático de la Tierra, de acuerdo al objetivo último de la Convención.La "visión compartida" para la "Acción Cooperativa a Largo Plazo" no debe reducirse en la negociación de cambio climático a definir el límite en el incremento de la temperatura y la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, sino que debe comprender de manera integral y equilibrada un conjunto de medidas financieras, tecnológicas, de adaptación, de desarrollo de capacidades, de patrones de producción, consumo y otras esenciales como el reconocimiento de los derechos de la Madre Tierra para restablecer la armonía con la naturaleza.Los países desarrollados, principales causantes del cambio climático, asumiendo su responsabilidad histórica y actual, deben reconocer y honrar su deuda climática en todas sus dimensiones, como base para una solución justa, efectiv* Restablezcan a los países en desarrollo el espacio atmosférico que está ocupado por sus emisiones de gases de efecto invernadero. Esto implica la descolonización de la atmósfera mediante la reducción y absorción de sus emisiones.* Asuman los costos y las necesidades de transferencia de tecnología de los países en desarrollo por la pérdida de oportunidades de desarrollo por vivir en un espacio atmosférico restringido.* Se hagan responsables por los cientos de millones que tendrán que migrar por el cambio climático que han provocado y que eliminen sus políticas restrictivas de migración y ofrezcan a los migrantes una vida digna y con todos los derechos en sus países.* Asuman la deuda de adaptación relacionadas a los impactos del cambio climático en los países en desarrollo proveyendo los medios para prevenir, minimizar y atender los daños que surgen de sus excesivas emisiones.* Honren estas deudas como parte de una deuda mayor con la Madre Tierra adoptando y aplicando la Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra en las Naciones Unidas.El enfoque debe ser no solamente de compensación económica, sino principalmente de justicia restaurativa - es decir restituyendo la integridad a las personas y a los miembros que forman una comunidad de vida en la Tierra.Deploramos el intento de un grupo de países de anular el Protocolo de Kioto el único instrumento legalmente vinculante específico para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de los países desarrollados.Advertimos al mundo que no obstante estar obligados legalmente las emisiones de los países desarrollados en lugar de reducir, crecieron en un 11,2% entre 1990 y 2007.Estados Unidos a causa del consumo ilimitado aumentó sus emisiones de GEI en 16,8% durante el periodo 1990 al 2007, emitiendo como promedio entre 20 y 23 toneladas anuales de CO2 por habitante, lo que representa más de 9 veces las emisiones correspondientes a un habitante promedio del Tercer Mundo, y más de 20 veces las emisiones de un habitante de África Subsahariana.Rechazamos de manera absoluta el ilegitimo "Entendimiento de Copenhague", que permite a estos países desarrollados ofertar reducciones insuficientes de gases de efecto invernadero, basadas en compromisos voluntarios e individuales, que violan la integridad ambiental de la Madre Tierra conduciéndonos a un aumento de alrededor de 4ºC.La próxima Conferencia sobre Cambio Climático a realizarse a fines de año en México debe aprobar la enmienda al Protocolo de Kioto, para el segundo período de compromisos a iniciarse en 2013 a 2017 en el cual los países desarrollados deben comprometer reducciones domésticas significativas de al menos el 50% respecto al año base de 1990 sin incluir mercados de carbono u otros sistemas de desviación que enmascaran el incumplimiento de las reducciones reales de emisiones de gases de efecto invernadero.Requerimos establecer primero una meta para el conjunto de los países desarrollados para luego realizar la asignación individual para cada país desarrollado en el marco de una comparación de esfuerzos entre cada uno de ellos, manteniendo así el sistema del Protocolo de Kioto para las reducciones de las emisiones.Los Estados Unidos de América, en su carácter de único país de la Tierra del Anexo 1 que no ratificó el Protocolo de Kioto tiene una responsabilidad significativa ante todos los pueblos del mundo por cuanto debe ratificar el Protocolo de Kioto y comprometerse a respetar y dar cumplimiento a los objetivos de reducción de emisiones a escala de toda su economía.Los pueblos tenemos los mismos derechos de protección ante los impactos del cambio climático y rechazamos la noción de adaptación al cambio climático entendida como la resignación a los impactos provocados por las emisiones históricas de los países desarrollados, quienes deben adaptar sus estilos de vida y de consumo ante esta emergencia planetaria. Nos vemos forzados a enfrentar los impactos del cambio climático, considerando la adaptación como un proceso y no como una imposición, y además como herramienta que sirva para contrarrestarlos, demostrando que es posible vivir en armonía bajo un modelo de vida distinto.Es necesario construir un Fondo de Adaptación, como un fondo exclusivo para enfrentar el cambio climático como parte de un mecanismo financiero manejado y conducido de manera soberana, transparente y equitativa por nuestros Estados. Bajo este Fondo se debe valorar: los impactos y sus costos en países en desarrollo y las necesidades que estos impactos deriven, y registrar y monitorear el apoyo por parte de países desarrollados. Éste debe manejar además un mecanismo para el resarcimiento por daños por impactos ocurridos y futuros, por pérdida de oportunidades y la reposición por eventos climáticos extremos y graduales, y costos adicionales que podrían presentarse si nuestro planeta sobrepasa los umbrales ecológicos así como aquellos impactos que están frenando el derecho a Vivir Bien.El "Entendimiento de Copenhague" impuesto sobre los países en desarrollo por algunos Estados, más allá de ofertar recursos insuficientes, pretende en si mismo dividir y enfrentar a los pueblos y pretende extorsionar a los países en desarrollo condicionando el acceso a recursos de adaptación a cambio de medidas de mitigación. Adicionalmente se establece como inaceptable que en los procesos de negociación internacional se intente categorizar a los países en desarrollo por su vulnerabilidad al cambio climático, generando disputas, desigualdades y segregaciones entre ellos.El inmenso desafío que enfrentamos como humanidad para detener el calentamiento global y enfriar el planeta sólo se logrará llevando adelante una profunda transformación en la agricultura hacia un modelo sustentable de producción agrícola campesino e indígena/originario, y otros modelos y prácticas ancestrales ecológicas que contribuyan a solucionar el problema del cambio climático y aseguren la Soberanía Alimentaria, entendida como el derecho de los pueblos a controlar sus propias semillas, tierras, agua y la producción de alimentos, garantizando, a través de una producción en armonía con la Madre Tierra, local y culturalmente apropiada, el acceso de los pueblos a alimentos suficientes, variados y nutritivos en complementación con la Madre Tierra y profundizando la producción autónoma (participativa, comunitaria y compartida) de cada nación y pueblo.El Cambio Climático ya está produciendo profundos impactos sobre la agricultura y los modos de vida de los pueblos indígenas/originarios y campesinos del mundo y estos impactos se irán agravando en el futuro.El agro negocio a través de su modelo social, económico y cultural de producción capitalista globalizada y su lógica de producción de alimentos para el mercado y no para cumplir con el derecho a la alimentación, es una de las causas principales del cambio climático. Sus herramientas tecnológicas, comerciales y políticas no hacen más que profundizar la crisis climática e incrementar el hambre en el planeta. Por esta razón rechazamos los Tratados de Libre Comercio y Acuerdos de Asociación y toda forma de aplicación de los Derechos de Propiedad Intelectual sobre la vida, los paquetes tecnológicos actuales (agroquímicos, transgénicos) y aquellos que se ofrecen como falsas soluciones (agrocombustibles, geoingeniería, nanotecnología, tecnología Terminator y similares) que únicamente agudizarán la crisis actual.Al mismo tiempo denunciamos como este modelo capitalista impone megaproyectos de infraestructura, invade territorios con proyectos extractivistas, privatiza y mercantiliza el agua y militariza los territorios expulsando a los pueblos indígenas y campesinos de sus territorios, impidiendo la Soberanía Alimentaria y profundizando la crisis socioambiental.Exigimos reconocer el derecho de todos los pueblos, los seres vivos y la Madre Tierra a acceder y gozar del agua y apoyamos la propuesta del Gobierno de Bolivia para reconocer al agua como un Derecho Humano Fundamental.La definición de bosque utilizada en las negociaciones de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, la cual incluye plantaciones, es inaceptable. Los monocultivos no son bosques. Por lo tanto, exigimos una definición para fines de negociación que reconozca los bosques nativos y la selva y la diversidad de los ecosistemas de la tierra.La Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas debe ser plenamente reconocida, implementada e integrada en las negociaciones de cambio climático. La mejor estrategia y acción para evitar la deforestación y degradación y proteger los bosques nativos y la selva es reconocer y garantizar los derechos colectivos de las tierras y territorios considerando especialmente que la mayoría de los bosques y selvas están en los territorios de pueblos y naciones indígenas, comunidades campesinas y tradicionales.Condenamos los mecanismos de mercado, como el mecanismo de REDD (Reducción de emisiones por la deforestación y degradación de bosques) y sus versiones + y ++, que está violando la soberanía de los Pueblos y su derecho al consentimiento libre, previo e informado, así como a la soberanía de Estados nacionales, y viola los derechos, usos y costumbres de los Pueblos y los Derechos de la Naturaleza.Los países contaminadores están obligados a transferir de manera directa los recursos económicos y tecnológicos para pagar la restauración y mantenimiento de los bosques y selvas, en favor de los pueblos y estructuras orgánicas ancestrales indígenas, originarias, campesinas. Esto deberá ser una compensación directa y adicional a las fuentes de financiamiento comprometidas por los países desarrollados, fuera del mercado de carbono y nunca sirviendo como las compensaciones de carbono (offsets). Demandamos a los países a detener las iniciativas locales en bosques y selvas basados en mecanismos de mercado y que proponen resultados inexistentes y condicionados. Exigimos a los gobiernos un programa mundial de restauración de bosques nativos y selvas, dirigido y administrado por los pueblos, implementando semillas forestales, frutales y de flora autóctona. Los gobiernos deben eliminar las concesiones forestales y apoyar la conservación del petróleo bajo la tierra y que se detenga urgentemente la explotación de hidrocarburos en las selvas.Exigimos a los Estados que reconozcan, respeten y garanticen la efectiva aplicación de los estándares internacionales de derechos humanos y los derechos de los Pueblos Indígenas, en particular la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, el Convenio 169 de la OIT, entre otros instrumentos pertinentes, en el marco de las negociaciones, políticas y medidas para resolver los desafíos planteados por el cambio climático. En especial, demandamos a los Estados a que reconozcan jurídicamente la preexistencia del derecho sobre nuestros territorios, tierras y recursos naturales para posibilitar y fortalecer nuestras formas tradicionales de vida y contribuir efectivamente a la solución del cambio climático.Demandamos la plena y efectiva aplicación del derecho a la consulta, la participación y el consentimiento previo, libre e informado de los Pueblos Indígenas en todos los procesos de negociación así como en el diseño e implementación de las medidas relativas al cambio climático.En la actualidad la degradación medioambiental a y científica al cambio climático. En este marco exigimos a los países desarrollados que:* Restablezcan a los países en desarrollo el espacio atmosférico que está ocupado por sus emisiones de gases de efecto invernadero. Esto implica la descolonización de la atmósfera mediante la reducción y absorción de sus emisiones.* Asuman los costos y las necesidades de transferencia de tecnología de los países en desarrollo por la pérdida de oportunidades de desarrollo por vivir en un espacio atmosférico restringido.* Se hagan responsables por los cientos de millones que tendrán que migrar por el cambio climático que han provocado y que eliminen sus políticas restrictivas de migración y ofrezcan a los migrantes una vida digna y con todos los derechos en sus países.* Asuman la deuda de adaptación relacionadas a los impactos del cambio climático en los países en desarrollo proveyendo los medios para prevenir, minimizar y atender los daños que surgen de sus excesivas emisiones.* Honren estas deudas como parte de una deuda mayor con la Madre Tierra adoptando y aplicando la Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra en las Naciones Unidas.El enfoque debe ser no solamente de compensación económica, sino principalmente de justicia restaurativa - es decir restituyendo la integridad a las personas y a los miembros que forman una comunidad de vida en la Tierra.Deploramos el intento de un grupo de países de anular el Protocolo de Kioto el único instrumento legalmente vinculante específico para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de los países desarrollados.Advertimos al mundo que no obstante estar obligados legalmente las emisiones de los países desarrollados en lugar de reducir, crecieron en un 11,2% entre 1990 y 2007.Estados Unidos a causa del consumo ilimitado aumentó sus emisiones de GEI en 16,8% durante el periodo 1990 al 2007, emitiendo como promedio entre 20 y 23 toneladas anuales de CO2 por habitante, lo que representa más de 9 veces las emisiones correspondientes a un habitante promedio del Tercer Mundo, y más de 20 veces las emisiones de un habitante de África Subsahariana.Rechazamos de manera absoluta el ilegitimo "Entendimiento de Copenhague", que permite a estos países desarrollados ofertar reducciones insuficientes de gases de efecto invernadero, basadas en compromisos voluntarios e individuales, que violan la integridad ambiental de la Madre Tierra conduciéndonos a un aumento de alrededor de 4ºC.La próxima Conferencia sobre Cambio Climático a realizarse a fines de año en México debe aprobar la enmienda al Protocolo de Kioto, para el segundo período de compromisos a iniciarse en 2013 a 2017 en el cual los países desarrollados deben comprometer reducciones domésticas significativas de al menos el 50% respecto al año base de 1990 sin incluir mercados de carbono u otros sistemas de desviación que enmascaran el incumplimiento de las reducciones reales de emisiones de gases de efecto invernadero.Requerimos establecer primero una meta para el conjunto de los países desarrollados para luego realizar la asignación individual para cada país desarrollado en el marco de una comparación de esfuerzos entre cada uno de ellos, manteniendo así el sistema del Protocolo de Kioto para las reducciones de las emisiones.Los Estados Unidos de América, en su carácter de único país de la Tierra del Anexo 1 que no ratificó el Protocolo de Kioto tiene una responsabilidad significativa ante todos los pueblos del mundo por cuanto debe ratificar el Protocolo de Kioto y comprometerse a respetar y dar cumplimiento a los objetivos de reducción de emisiones a escala de toda su economía.Los pueblos tenemos los mismos derechos de protección ante los impactos del cambio climático y rechazamos la noción de adaptación al cambio climático entendida como la resignación a los impactos provocados por las emisiones históricas de los países desarrollados, quienes deben adaptar sus estilos de vida y de consumo ante esta emergencia planetaria. Nos vemos forzados a enfrentar los impactos del cambio climático, considerando la adaptación como un proceso y no como una imposición, y además como herramienta que sirva para contrarrestarlos, demostrando que es posible vivir en armonía bajo un modelo de vida distinto.Es necesario construir un Fondo de Adaptación, como un fondo exclusivo para enfrentar el cambio climático como parte de un mecanismo financiero manejado y conducido de manera soberana, transparente y equitativa por nuestros Estados. Bajo este Fondo se debe valorar: los impactos y sus costos en países en desarrollo y las necesidades que estos impactos deriven, y registrar y monitorear el apoyo por parte de países desarrollados. Éste debe manejar además un mecanismo para el resarcimiento por daños por impactos ocurridos y futuros, por pérdida de oportunidades y la reposición por eventos climáticos extremos y graduales, y costos adicionales que podrían presentarse si nuestro planeta sobrepasa los umbrales ecológicos así como aquellos impactos que están frenando el derecho a Vivir Bien.El "Entendimiento de Copenhague" impuesto sobre los países en desarrollo por algunos Estados, más allá de ofertar recursos insuficientes, pretende en si mismo dividir y enfrentar a los pueblos y pretende extorsionar a los países en desarrollo condicionando el acceso a recursos de adaptación a cambio de medidas de mitigación. Adicionalmente se establece como inaceptable que en los procesos de negociación internacional se intente categorizar a los países en desarrollo por su vulnerabilidad al cambio climático, generando disputas, desigualdades y segregaciones entre ellos.El inmenso desafío que enfrentamos como humanidad para detener el calentamiento global y enfriar el planeta sólo se logrará llevando adelante una profunda transformación en la agricultura hacia un modelo sustentable de producción agrícola campesino e indígena/originario, y otros modelos y prácticas ancestrales ecológicas que contribuyan a solucionar el problema del cambio climático y aseguren la Soberanía Alimentaria, entendida como el derecho de los pueblos a controlar sus propias semillas, tierras, agua y la producción de alimentos, garantizando, a través de una producción en armonía con la Madre Tierra, local y culturalmente apropiada, el acceso de los pueblos a alimentos suficientes, variados y nutritivos en complementación con la Madre Tierra y profundizando la producción autónoma (participativa, comunitaria y compartida) de cada nación y pueblo.El Cambio Climático ya está produciendo profundos impactos sobre la agricultura y los modos de vida de los pueblos indígenas/originarios y campesinos del mundo y estos impactos se irán agravando en el futuro.El agro negocio a través de su modelo social, económico y cultural de producción capitalista globalizada y su lógica de producción de alimentos para el mercado y no para cumplir con el derecho a la alimentación, es una de las causas principales del cambio climático. Sus herramientas tecnológicas, comerciales y políticas no hacen más que profundizar la crisis climática e incrementar el hambre en el planeta. Por esta razón rechazamos los Tratados de Libre Comercio y Acuerdos de Asociación y toda forma de aplicación de los Derechos de Propiedad Intelectual sobre la vida, los paquetes tecnológicos actuales (agroquímicos, transgénicos) y aquellos que se ofrecen como falsas soluciones (agrocombustibles, geoingeniería, nanotecnología, tecnología Terminator y similares) que únicamente agudizarán la crisis actual.Al mismo tiempo denunciamos como este modelo capitalista impone megaproyectos de infraestructura, invade territorios con proyectos extractivistas, privatiza y mercantiliza el agua y militariza los territorios expulsando a los pueblos indígenas y campesinos de sus territorios, impidiendo la Soberanía Alimentaria y profundizando la crisis socioambiental.Exigimos reconocer el derecho de todos los pueblos, los seres vivos y la Madre Tierra a acceder y gozar del agua y apoyamos la propuesta del Gobierno de Bolivia para reconocer al agua como un Derecho Humano Fundamental.La definición de bosque utilizada en las negociaciones de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, la cual incluye plantaciones, es inaceptable. Los monocultivos no son bosques. Por lo tanto, exigimos una definición para fines de negociación que reconozca los bosques nativos y la selva y la diversidad de los ecosistemas de la tierra.La Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas debe ser plenamente reconocida, implementada e integrada en las negociaciones de cambio climático. La mejor estrategia y acción para evitar la deforestación y degradación y proteger los bosques nativos y la selva es reconocer y garantizar los derechos colectivos de las tierras y territorios considerando especialmente que la mayoría de los bosques y selvas están en los territorios de pueblos y naciones indígenas, comunidades campesinas y tradicionales.Condenamos los mecanismos de mercado, como el mecanismo de REDD (Reducción de emisiones por la deforestación y degradación de bosques) y sus versiones + y ++, que está violando la soberanía de los Pueblos y su derecho al consentimiento libre, previo e informado, así como a la soberanía de Estados nacionales, y viola los derechos, usos y costumbres de los Pueblos y los Derechos de la Naturaleza.Los países contaminadores están obligados a transferir de manera directa los recursos económicos y tecnológicos para pagar la restauración y mantenimiento de los bosques y selvas, en favor de los pueblos y estructuras orgánicas ancestrales indígenas, originarias, campesinas. Esto deberá ser una compensación directa y adicional a las fuentes de financiamiento comprometidas por los países desarrollados, fuera del mercado de carbono y nunca sirviendo como las compensaciones de carbono (offsets). Demandamos a los países a detener las iniciativas locales en bosques y selvas basados en mecanismos de mercado y que proponen resultados inexistentes y condicionados. Exigimos a los gobiernos un programa mundial de restauración de bosques nativos y selvas, dirigido y administrado por los pueblos, implementando semillas forestales, frutales y de flora autóctona. Los gobiernos deben eliminar las concesiones forestales y apoyar la conservación del petróleo bajo la tierra y que se detenga urgentemente la explotación de hidrocarburos en las selvas.Exigimos a los Estados que reconozcan, respeten y garanticen la efectiva aplicación de los estándares internacionales de derechos humanos y los derechos de los Pueblos Indígenas, en particular la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, el Convenio 169 de la OIT, entre otros instrumentos pertinentes, en el marco de las negociaciones, políticas y medidas para resolver los desafíos planteados por el cambio climático. En especial, demandamos a los Estados a que reconozcan jurídicamente la preexistencia del derecho sobre nuestros territorios, tierras y recursos naturales para posibilitar y fortalecer nuestras formas tradicionales de vida y contribuir efectivamente a la solución del cambio climático.Demandamos la plena y efectiva aplicación del derecho a la consulta, la participación y el consentimiento previo, libre e informado de los Pueblos Indígenas en todos los procesos de negociación así como en el diseño e implementación de las medidas relativas al cambio climático.En la actualidad la degradación medioambiental y el cambio climático alcanzarán niveles críticos, siendo una de las principales consecuencias la migración interna así como internacional. Según algunas proyecciones en 1995 existían alrededor de 25 millones de migrantes climáticos, al presente se estima en 50 millones y las proyecciones para el año 2050 son de 200 a 1000 millones de personas que serán desplazadas por situaciones derivadas del cambio climático.Los países desarrollados deben asumir la responsabilidad sobre los migrantes climáticos, acogiéndolos en sus territorios y reconociendo sus derechos fundamentales, a través de la firma de convenios internacionales que contemplen la definición de migrante climático para que todos los Estados acaten sus determinaciones.Constituir un Tribunal Internacional de Conciencia para denunciar, hacer visible, documentar, juzgar y sancionar las violaciones de los derechos de los(s) migrantes, refugiados(as) y desplazados en los países de origen, tránsito y destino, identificando claramente las responsabilidades de los Estados, compañías y otros actores.El financiamiento actual destinado a los países en desarrollo para cambio climático y la propuesta del Entendimiento de Copenhague son ínfimos. Los países desarrollados deben comprometer un financiamiento anual nuevo, adicional a la Ayuda Oficial al Desarrollo y de fuente pública, de al menos 6% de su PIB para enfrentar el cambio climático en los países en desarrollo. Esto es viable tomando en cuenta que gastan un monto similar en defensa nacional y destinaron 5 veces más para rescatar bancos y especuladores en quiebra, lo que cuestiona seriamente sus prioridades mundiales y su voluntad política. Este financiamiento debe ser directo, sin condicionamiento y no vulnerar la soberanía nacional ni la autodeterminación de las comunidades y grupos más afectados.En vista de la ineficiencia del mecanismo actual, en la Conferencia de México se debe establecer un nuevo mecanismo de financiamiento que funcione bajo la autoridad de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre cambio Climático rindiendo cuentas a la misma, con una representación significativa de los países en desarrollo para garantizar el cumplimiento de los compromisos de financiamiento de los países Anexo 1.Se ha constatado que los países desarrollados incrementaron sus emisiones en el periodo 1990 - 2007, no obstante haber manifestado que la reducción se vería sustancialmente coadyuvada con mecanismos de mercado.El mercado de carbono se ha transformado en un negocio lucrativo, mercantilizando nuestra Madre Tierra, esto no representa una alternativa para afrontar el cambio climático, puesto que saquea, devasta la tierra, el agua e incluso la vida misma.La reciente crisis financiera ha demostrado que el mercado es incapaz de regular el sistema financiero, que es frágil e inseguro ante la especulación y la aparición de agentes intermediarios, por lo tanto, sería una total irresponsabilidad dejar en sus manos el cuidado y protección de la propia existencia humana y de nuestra Madre Tierra.Consideramos inadmisible que las negociaciones en curso pretendan la creación de nuevos mecanismos que amplíen y promuevan el mercado de carbono toda vez que los mecanismos existentes nunca resolvieron el problema del Cambio Climático ni se transformaron en acciones reales y directas en la reducción de gases de efecto invernadero.Es imprescindible exigir el cumplimento de los compromisos asumidos por los países desarrollados en la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático respecto al desarrollo y transferencia de tecnología, así como rechazar la "vitrina tecnológica" propuesta por países desarrollados que solamente comercializan la tecnología. Es fundamental establecer los lineamientos para crear un mecanismo multilateral y multidisciplinario para el control participativo, la gestión y la evaluación continua del intercambio de tecnologías. Estas tecnologías deben ser útiles, limpias, y socialmente adecuadas. De igual manera es fundamental el establecimiento de un fondo de financiamiento e inventario de tecnologías apropiadas y liberadas de derechos de propiedad intelectual, en particular, de patentes que deben pasar de monopolios privados a ser de dominio público, de libre accesibilidad y bajo costo.El conocimiento es universal, y por ningún motivo puede ser objeto de propiedad privada y de utilización privativa, como tampoco sus aplicaciones en forma de tecnologías. Es deber de los países desarrollados compartir su tecnología con países en desarrollo, crear centros de investigación para la creación de tecnologías e innovaciones propias, así como defender e impulsar su desarrollo y aplicación para el vivir bien. El mundo debe recuperar, aprender, reaprender los principios y enfoques del legado ancestral de sus pueblos originarios para detener la destrucción del planeta, así como los conocimientos y prácticas ancestrales y recuperación de la espiritualidad en la reinserción del vivir bien juntamente con la Madre Tierra.Considerando la falta de voluntad política de los países desarrollados para cumplir de manera efectiva sus compromisos y obligaciones asumidos en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Protocolo de Kioto, y frente a la inexistencia de una instancia legal internacional que prevenga y sancione todos aquellos delitos y crímenes climáticos y ambientales que atenten contra los derechos de la Madre Tierra y la humanidad, demandamos la creación de un Tribunal Internacional de Justicia Climática y Ambiental que tenga la capacidad jurídica vinculante de prevenir, juzgar y sancionar a los Estados, las Empresas y personas que por acción u omisión contaminen y provoquen el cambiRespaldar a los Estados que presenten demandas en la Corte Internacional de Justicia contra los países desarrollados que no cumplen con sus compromisos bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Protocolo de Kioto incluyendo sus compromisos de reducción de gases de efecto invernadero.Instamos a los pueblos a proponer y promover una profunda reforma de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para que todos sus Estados miembros cumplan las decisiones del Tribunal Internacional de Justicia Climática y Ambiental.El futuro de la humanidad está en peligro y no podemos aceptar que un grupo de gobernantes de países desarrollados quieran definir por todos los países como lo intentaron hacer infructuosamente en la Conferencia de las Partes de Copenhague. Esta decisión nos compete a todos los pueblos. Por eso es necesaria la realización de un Referéndum Mundial, plebiscito o consulta popular, sobre el cambio Climático en el cuál todos seamos consultados sobre: el nivel de reducciones de emisiones que deben hacer los países desarrollados y las empresas transnacionales; el financiamiento que deben proveer los países desarrollados; la creación de un Tribunal Internacional de Justicia Climática; la necesidad de una Declaración Universal de Derechos de la Madre Tierra y; la necesidad de cambiar el actual sistema capitalista.El proceso del Referéndum Mundial, plebiscito o consulta popular será fruto de un proceso de preparación que asegure el desarrollo exitoso del mismo.Con el fin de coordinar nuestro accionar internacional e implementar los resultados del presente "Acuerdo de los Pueblos" llamamos a construir un Movimiento Mundial de los Pueblos por la Madre Tierra que se basará en los principios de complementariedad y respeto a la diversidad de origen y visiones de sus integrantes, constituyéndose en un espacio amplio y democrático de coordinación y articulación de acciones a nivel mundial.Con tal propósito, adoptamos el plan de acción mundial adjunto para que en México los países desarrollados del Anexo 1 respeten el marco legal vigente y reduzcan sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 50 % y se asuman las diferentes propuestas contenidas en este Acuerdo.Finalmente, acordamos realizar la 2ª Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra en el 2011 como parte de este proceso de construcción del Movimiento Mundial de los Pueblos por la Madre Tierra y para reaccionar frente a los resultados de la Conferencia de Cambio Climático que se realizará a fines de año en Cancùn, Mexico.


ES CLARO Y CONTUDENTE EL MANIFIESTO SOBRE EL CAMBIO CLIMATICO ES HORA DE ASUMIR NUESTRO COMPROMISO PARA VIVIR EN UN PLANETA MAS HABITABLE. APOYO INCONDICIONALMENTE ESTA DECLARACION Y AGREGARIA LUCHAR POR UN AMBIENTE LIBRE DE CAPITALISMO!!!


PUBLICADO: VIERNES 23 DE ABRIL EN LA PAGINA "EL MUNDO"

SUBIDO POR SERGIO FERNANDEZ TECNICO SUPERIOR EN COMUNICACION SOCIAL.

domingo, 30 de mayo de 2010

MEDIO AMBIENTE-INFORME

SOJA TRANSGENICA=CONTAMINACION Y DESTRUCCION

El argumento de las multinacionales (Singenta, Nidera, Monsanto) es que con la soja se palia el hambre. Estas empresas provocan el cambio de la calidad de producto por la cantidad, el trabajo por el desempleo y la seguridad alimentaria por la dependencia tecnológica.
Los cultivos transgénicos no han contribuido en nada a reducir el hambre y la pobreza en el mundo, por el contrario, han favorecido la desnutrición, en particular de los niños de las regiones pobres.
A lo largo de los años 90, se ha extendido el cultivo de soja transgénica en muchos países. La soja Roundup Ready (RR) de Monsanto, el cultivo transgénico más extendido en el mundo, no tiene mejor rendimiento que la soja convencional como afirma la multinacional que la promueve. Está demostrado que estos cultivos tienen una productividad entre un 5-10% menos que las variedades convencionales. Un informe publicado el 13 de febrero de 2008, en Asunción (Paraguay) / Bruselas (Bélgica) desvela que la introducción de los cultivos transgénicos está provocando un incremento en el uso de plaguicidas tóxicos en los principales productores de cultivos biotecnológicos. En EE.UU, los datos del departamento de agricultura (USDA), demuestran que los cultivos RR, han hecho que aumente 15 veces el uso de glifosato, herbicida que destruye los organismos primarios de los ecosistemas. Esto supone una seria amenaza para las cadenas tróficas y las comunidades que dependen de ellas.
En América Latina, los principales países productores de soja RR, han incrementado el uso de glifosato y se ha desarrollado la resistencia de las malezas a dicho herbicida. En Brasil, el uso de glifosato llega al 80%. En 2007 en Argentina, la maleza resistente al glifosato (sorgo de alepo) invadió más de 120.000 hectáreas. Para poder enfrentarlas se estima que serán necesarios unos 25 millones de litros de otros herbicidas, lo que significa un incremento en los costes de producción de entre 160 a 950 millones de dólares por año. La industria de cultivos transgénicos, sin embargo, continúa asegurando de forma engañosa que los cultivos transgénicos reducen el uso de plaguicidas y sirven para eliminar la pobreza y el hambre.

En Argentina, el cultivo de soja ha pasado de 800.000 hectáreas a 13 millones en los últimos siete años. La industria algodonera ha sido desmantelada y el cultivo convencional de algodón ha sido sustituido por la soja transgénica. También se han despejado bosques y sabanas, así como tierras dedicadas a pastos o cultivos alimentarios como sorgo, maíz, girasol o judías, para dedicarlo a la producción de soja RR, eliminando así la biodiversidad, el cultivo tradicional y con ello, la producción de alimentos para la población argentina. La soja transgénica además, agota la fertilidad del suelo porque como leguminosa da un aporte mínimo de nutrientes al suelo y, sin embargo, extrae el doble que el maíz. En el año 2002, 30 millones de toneladas de soja acabaron con 900.000 toneladas de nitrógeno, 140.000 toneladas de azufre y 200.000 toneladas de fósforo. El fósforo es una sustancia no renovable y cuando desaparece del suelo hay que reponerlo de forma artificial. Este ritmo de desnutrición de la tierra no puede durar muchos más años.
Argentina es el segundo país productor de soja en el mundo, después de EE.UU. El 30% de lo que produce lo exporta como grano y el 70% restante en forma de aceite y de piensos para animales de Europa y para alimentación humana en países donde no existe obligación de etiquetar los productos transgénicos. (PIENSO: Porción de alimento seco que se da al ganado).La presión de los consumidores europeos ha conseguido que la industria alimentaria retire los ingredientes transgénicos de sus productos o bien que los etiquete, pero la presión, más fuerte de la industria transgénica ha conseguido que queden fuera de ésta obligación los productos de animales alimentados con transgénicos (leche y derivados, carne y huevos). De este modo, los transgénicos continúan siendo vendidos para consumo humano en países donde no hay legislación que lo regule, incluso sin estar etiquetados, pero en países donde existe regulación y obligación de etiquetado, también se cuelan en nuestros platos vía alimentos de origen animal.
Argentina produce actualmente piensos para exportar alimento y dar de comer a la misma cantidad de ganado que producían ellos antes. De 1990 a 2002, doce establecimientos de agricultura tradicional cierran por día. En el norte del país, con el cambio de cultivo del algodón a la soja, 6 de cada 10 personas se han quedado sin trabajo y migran a las ciudades donde perciben, por estar desempleados, subsidios de 150 pesos mensuales (unos 36 €), que no cubren las necesidades básicas familiares, sólo da para comer durante 10 días al mes.
Con el crecimiento de la extensión de tierra para el cultivo de soja, en la Región del Chaco, se ven atacadas tanto la tierra como los animales que la habitan. Estos últimos al tener cada vez menos espacio donde vivir, abandonan sus áreas y acaban en peligro de extinción, como el Tatú Carreta (documental "Hambre de Soja". Icaro Producciones, Marcelo Viñas y Jorge Casal año 2005).
El Chaco, es un claro ejemplo de indigencia, desnutrición y pobreza causadas por el cultivo de soja. En Resistencia, capital de El Chaco, en el interior de la región, los profesores se han movilizado para denunciar que los alumnos se les duermen de hambre en un país conocido por su producción masiva de alimentos. Hasta el año 2007, los niños comían en las escuelas públicas de la zona pero, por falta de presupuesto, los centros dejaron de dar almuerzo y sólo dan el desayuno. El absentismo escolar se ha multiplicado desde entonces. Los niños acuden a los comedores comunitarios donde el alimento principal es la soja RR, exportada a los países europeos exclusivamente para el consumo de animales y regalada por las multinacionales a los comedores. Comen soja 2 ó 3 veces por semana. Para que la soja esté bien cocinada y no dañe al organismo, debe de cocerse una hora pero por desconocimiento y la necesidad de ahorrar energía, en éstos comedores se cuece sólo unos minutos, lo que supone que en lugar de nutrientes a los niños, les aporte tripsina, isoflavonas, etc, siendo peligrosa, especialmente para los menores de 2 años, porque no aporta hierro, vitaminas, zinc, calcio. Lo ideal es que se tome a partir de los 2 años y como un alimento más.
Nunca fue un alimento de la dieta argentina. El gobierno argentino no controla lo que comen en los comedores sociales, no se hacen análisis para medir la cantidad de glifosato y endosulfán (insecticida) que hay en el grano. En Europa se comercializa como pienso para aves de corral y cerdos, entre otros animales. La leche de soja que dan a la población, extraída de las llamadas vacas mecánicas (máquinas expendedoras), no es, de ninguna manera, un alimento completo y provoca desnutrición en los niños. El argumento de las multinacionales (Singenta, Nidera, Monsanto) es que con la soja se palia el hambre. Estas empresas provocan el cambio de la calidad de producto por la cantidad, el trabajo por el desempleo y la seguridad alimentaria por la dependencia tecnológica.
Los cultivos transgénicos no han contribuido en nada a reducir el hambre y la pobreza en el mundo, por el contrario, han favorecido la desnutrición, en particular de los niños argentinos de las regiones pobres. Una sola compañía, Monsanto, domina con su tecnología el 90% del área mundial cultivada con transgénicos y cinco compañías fabrican prácticamente el 100% de las semillas transgénicas que hay en el mercado mundial.
Las multinacionales poseen patentes conseguidas gracias al esfuerzo y al trabajo de varias generaciones de agricultores que ahora se ven perseguidos por las grandes compañías cuando guardan o comparten la semilla con sus vecinos, sobre cultivos como el algodón, el fríjol, la soja, la mostaza o el arroz basmati. En varios países ya hay agricultores amenazados o demandados por Monsanto. Éste es el caso de los agricultores canadienses Percy y Louise Schmeiser. La semilla patentada por la corporación contaminó su parcela. Aunque ellos no sembraron esta semilla, el polen transgénico voló desde campos vecinos hacia sus parcelas y contaminó sus cultivos legalmente.
La responsabilidad de la FAO.
Investigaciones hechas por la FAO demuestran que pequeñas fincas pero con biodiversidad pueden producir muchos más alimentos que los grandes cultivos industriales. La diversidad, además de dar más alimentos, es la mejor estrategia para prevenir la sequía y la desertificación. Sin embargo, el informe de la FAO de 17 de Mayo de 2004 (Roma) sobre el "Estado Mundial de la Agricultura y la Alimentación", demostró su descompromiso con la Soberanía Alimentaria y las necesidades de los campesinos del mundo. En lugar de recomendar el fortalecimiento del papel de los agricultores de pequeña escala en el manejo de su diversidad agrícola, la FAO promueve el desarrollo transgénico de la yuca, la papa, el garbanzo, el mijo y el teff (cereal parecido al mijo pero de semilla más pequeña y con gusto amargo). Y afirma que los cultivos transgénicos han dado enormes beneficios económicos para los agricultores y han servido para reducir el uso de plaguicidas. Para esta afirmación la FAO utilizó estudios realizados en la India, por el propio Monsanto en el 2001, ignorando la información recolectada por los agricultores, los gobiernos y otros investigadores sobre el cultivo del algodón Bt.
El incremento de esta tecnología, como recomienda la FAO en su informe de 2004, aumentará el control monopólico de las multinacionales sobre las reservas alimentarias del planeta. Los países empobrecidos son forzados a aceptar patentes, contratos y regímenes comerciales que debilitan su capacidad nacional para luchar contra el hambre. A pesar de que en el año 2000 la FAO estaba contra la esterilización genética de semillas, este informe apoyó el uso de " Terminator ", una tecnología que produce esterilidad en las semillas impidiendo que los agricultores guarden la semilla cosechada y la reutilicen para la siembra siguiente, poniendo en riesgo la alimentación de 1.400 millones de personas que dependen de la semilla conservada de su cosecha. La FAO rompió el compromiso que tenía con las ONGs y las organizaciones campesinas y publicó dicho informe sin consulta previa.
La FAO respalda la propiedad intelectual de las multinacionales a pesar de que los recursos genéticos provienen del trabajo de mejoramiento que han hecho los agricultores durante miles de años. En el mundo considerado "desarrollado" y "avanzado", sumido en un descomunal consumismo, 866 millones de personas son totalmente analfabet@s, 2 millones no disponen de electricidad y 56 millones de personas pasan hambre.
En el mundo "subdesarrollado" a causa del modelo de desarrollo de los países ricos más de 1.000 millones de personas viven con un dólar al día y más de 3.000 millones se arreglan con 2 dólares diarios. La carencia de atención médica afecta a 2.000 millones y 20.000 personas mueren cada día a causa de la pobreza. Dos tercios de la población que vive en condiciones de extrema pobreza, son menores de 15 años y el 70% del total son mujeres y niños. El 80% de la población mundial no tiene acceso a las formas básicas de telecomunicaciones. En Manhattan, ciudad de Nueva York, hay más líneas de teléfono que en toda el África Subsahariana y la tasa de teléfonos móviles es de 1 por cada 3 habitantes del planeta.
¿Coexistencia con transgénicos? ¡no, no y no!
NI CONSUMIDOS, NI IMPORTADOS, NI PRODUCIDOS. ¡PROHIBICIÓN!
CAMPAÑA: EN DEFENSA DE LA SEGURIDAD Y LA SOBERANÍA ALIMENTARIA. LUCHA CONTRA EL HAMBRE. LA FAO ¿SOLUCIÓN O PROBLEMA?


..."LA HUMANIDAD SE ENCUENTRA EN UNA ENCRUCIJADA POR LO QUE EL HOMBRE DEBE REVOLUCIONAR SU VIDA PARA LIBERARSE DE LA OPRESION A LA QUE LO SOMETE EL SISTEMA"..

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“La luna, las estrellas y mi soledad”

En esta noche de sábado, estoy más solo que la soledad porque estoy sin la luna, sin las estrellas y sin el sonido de tu vos.

En esta noche que se dejo ganar por la lluvia me encuentro solo, sin la luz de la luna y el brillo de las estrellas, y todo esto es culpa de esta lluvia.

Todo es culpa de esta lluvia que recién comienza, y parece que se va a estacionar esta noche, noche de silencio que me recuerdan a tu voz compañera de mis noches.


Esta noche será una más de las tantas que sentí tú presencia tan cercana como el aire que respiro, y tan lejana como la estrellas haciéndole compañía a la luna brillante.

Esta noche solo tengo una opción y es quedarme acostado a soñar con el ángel de mi soledad.



2006, Sergio Fernández